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NOTIVIDA. Año II, n° 72, 4 de abril
de 2002 AVANZA
EN EL SENADO LA DESTRUCCIÓN DE LA FAMILIA POR EXIGENCIA DE LA
ONU Buenos Aires, Argentina
El proyecto de
Protección integral al niño/a y adolescente, sancionado por la
Cámara de Diputados y actualmente en estudio en el Senado de
la Nación, imponiendo una concepción totalitaria, reasigna los
roles de los padres y del Estado respecto a los niños y
adolescentes. Invierte la misión natural de la Familia y del
Estado. El objeto del proyecto es "garantizar a los
niño/as y adolescentes el disfrute pleno y efectivo de sus
derechos y garantías". Para que el objetivo se cumpla -según el texto-
el Estado puede tomar medidas de "cualquier índole"; mientras
que los padres sólo tienen la “responsabilidad” y “obligación”
de asegurar el cumplimiento de las directivas estatales. La
indelegable responsabilidad de los padres desaparece. El
Estado se hace cargo de los jóvenes. La familia queda
subordinada al Estado, en un proyecto totalitario que reedita
los atropellos soviéticos. "Cuando exista conflicto entre los derechos e
intereses de todos los niños, niñas y adolescentes frente a
otros derechos igualmente legítimos -por ej. la patria
potestad- prevalecerán los primeros."
(art.8) Para algunas Senadoras la Constitución es un tema menor Para
la senadora Mabel Müller, (PJ-Pcia. de Bs. As), mano derecha
del presidente Duhalde y de Chiche Duhalde en el Senado, la
Constitución es un tema menor y urge sancionar el proyecto de
Protección integral al niño/a y adolescente, porque así lo
exige la ONU. El día 20 de marzo, se llevó a cabo una reunión
informativa organizada en el Senado de la Nación por las
Comisiones de Familia y minoridad y Derechos y garantías, con
el fin de facilitar el estudio del
Proyecto. Intervino, como único orador, el Dr. Norberto
Ignacio Liwski, presidente del Consejo Nacional de la Niñez,
Adolescencia y la Familia. Su exposición fue clara y
categórica. El funcionario destacó, entre otras cosas, la
colisión que existe entre el proyecto y la Constitución
Nacional, mencionando expresamente la Ley 23.849.
En efecto, el proyecto prevé en su art. 37,
referido a la salud
sexual y reproductiva, que "los adolescentes
tienen derecho a solicitar y recibir estos servicios por sí
mismos". Define, además, como adolescente, al menor que tiene
entre doce y dieciocho años (art. 2). Es decir, garantiza que
una niña de doce años pueda solicitar en el hospital la
colocación de un DIU o el suministro de una "píldora del día
después" sin que sus padres se enteren ya que le asegura
"confidencialidad". Contrariamente, la ley 23.849,
declara “que las cuestiones vinculadas con la planificación
familiar atañen a los padres de manera indelegable de acuerdo
a los principios éticos y morales”. Como bien señalara el Dr.
Liwski, es evidente la contradicción entre la Constitución y
el proyecto. A pesar de esto, las senadoras presentes: Mabel
Müller, (PJ-Pcia. de Bs. As); Marcela Lezcano (UCR-Formosa);
Lilia Arancio, (UCR-Jujuy); Mabel Caparrós, (PJ-Tierra del
Fuego); y Carmen Gómez de Bertone (PJ-La Pampa); consideraron
las observaciones como temas menores y descartaron la
posibilidad de hacer modificaciones al proyecto amparándose en
el tiempo que las mismas demandarían. Según las senadoras,
introducir modificaciones impondría la vuelta del proyecto a
la Cámara de Diputados e impediría que estuviera sancionado
antes de la Sesión Especial de la Asamblea General de las
Naciones Unidas a favor de la Infancia, convocada en Nueva
York, para mayo/2002. Cabe señalar que la Comisión que debe estudiar
el proyecto en primer término es la de Legislación general,
que no fue invitada a la reunión organizada por las Comisiones
de Familia y minoridad y Derechos y garantías, seguramente
para evitar cualquier tipo de oposición. Una vez más el feminismo
demuestra que pretende legislar y gobernar "de facto".
FIN Agradecemos su
difusión Rueda de Enlace de
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2002. |